Buenos Aires con niños

Hola a tod@s!

Aprovechando que el 15 de agosto era festivo la Familia Full decidimos hacer un viaje. Como llevamos ya tiempo en Chile, y todavía no habíamos viajado a Argentina, decidimos cruzar la cordillera de los Andes y plantarnos en Buenos Aires!

Era el primer viaje internacional con Bebé Full caminador, así que iba a ser una experiencia nueva para todos.

El viaje en avión es cortito, 1 hora 40 minutos, y el peque está hecho un viajero nato. En sus 17 meses ha recorrido ya casi unos 50.000 km en el aire!!! Entre viajes a España y dentro del país… Una dos horitas de avión son pan comido! Se portó como un campeón. Lo más importante es que durante el despegue y aterrizaje tenga algo para succionar (pecho o chupete) y llevar entretención para el trayecto ( unos cuentos, láminas… eso es lo que a nosotros más nos funciona)

Yo soy de recorrer las ciudades callejeando y callejeando, Papá Full no, y con el baby tampoco era lo más factible. Así que tomamos una opción intermedia, callejear un poquito y relajarnos el resto del tiempo.

Buenos Aires es una ciudad mágica. Me encantó. Sus barrios, sus gentes, su aire, su ambiente… Muy especial.

El primer día visitamos la Plaza de Mayo y la Casa Rosada (el Obelisco no lo pudimos ver porque justo ese día se estaban manifestando los estudiantes, tenían el tráfico cortado, y nos dio reparo meternos en el mogollón con Bebé Full).

Casa Rosada2

Estuvimos en La Boca, en Caminito, dónde disfrutamos de una parrillada espectacular y vimos un espectáculo de tango y bailes tradicionales argentinos.

Buenos Aires 2

Para las comidas del peque no tuvimos ningún problema, por suerte come de todo y entero igual que los adultos, solo que hay que tener un poquito más de paciencia e ir a su ritmo. Pero todo fue genial.

Por la tarde nos relajamos en Puerto Madero, una zona más moderna pero también con su encanto.

Puerto Madero 2

El segundo día lo dedicamos entero para relajarnos, disfrutar de la ciudad y de la familia que tenemos en Buenos Aires.

Buenos Aires 1

Faltaron muchas cosas por hacer, por ver y por disfrutar, pero es que Buenos Aires no se ve en un día, imposible! Lo malo es que me fui con la penita de dejar cosas pendientes, lo bueno es que eso nos obliga a volver!!!

Cariños a tod@s!

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Viajar con bebés

Hola!

Este agosto mi bebé y yo cruzamos el charco, de Chile a España, para pasar unos días en familia. Viajamos solos porque papá pato tenía que trabajar y nosotros no queríamos perder la oportunidad.

Viajar 15 horas en avión con un bebé de 4 meses no es fácil. Os lo digo ahora y lo repetiré siempre. Madres con niños más mayores comentaban que es mejor contra más pequeños por que cuando crecen se aburren mucho, seguramente sí, pero cuando son tan bebés es una locura, muy bonita, pero una locura. No por el niño, que no se entera de nada, si no por ti.

Mi hijo fue perfectamente todo el viaje, no durmió casi nada, en total una hora si llegó, pero se lo pasó muy bien. Riendo con todo el mundo, jugando con sus juguetitos, paseo arriba y abajo del avión con mamá… Hasta que a las 10 horas de vuelo le entró todo el estrés por no poder dormir, y agobio también.

Sinceramente, creo que todos los que íbamos en el avión, si estuviera aceptado socialmente, nos hubiéramos puesto a llorar igual, como niños de 4 meses.

Él empezó a llorar, yo sabia que era por sueño, pero el resto del avión no. La gente con toda su buena intención se puso a aconsejarme de todo, “son los oídos” decía una, “dale paracetamol” decía otra, “déjame que yo lo calmo” me dijo otra ¬¬, en fin. Eso lo único que hizo fue ponernos más nerviosos a él y a mi. Cuando todo el mundo se fue y nos dejó solos en dos minutos, de reloj, mi hijo estaba durmiendo y en su cunita.

Así que os voy a dar dos consejos, uno, si vais en un avión y hay un niño que llora desconsolado pegado a una madre cansada que intenta consolarle no le digáis nada, pensad que la madre es la que mejor sabe como calmar a su hijo, y diciéndole cosas o “intentando ayudar” lo único que conseguís es que ella se ponga aún más nerviosa y sea más difícil calmar al niño; y dos, si vosotr@s sois los padres que intentaís calmar al niño serenaros, sobre todo, la calma llega con la calma, y si alguien viene a deciros lo que tenéis que hacer o dejar de hacer, serena y educadamente dadle las gracias y decidle que vuelva a su asiento. Si se molesta es su problema, no el vuestro, vosotros ya tenéis suficiente con intentar calmar a vuestro hijo!!!

Cariños a tod@s!!