Viajar con bebés

Hola!

Este agosto mi bebé y yo cruzamos el charco, de Chile a España, para pasar unos días en familia. Viajamos solos porque papá pato tenía que trabajar y nosotros no queríamos perder la oportunidad.

Viajar 15 horas en avión con un bebé de 4 meses no es fácil. Os lo digo ahora y lo repetiré siempre. Madres con niños más mayores comentaban que es mejor contra más pequeños por que cuando crecen se aburren mucho, seguramente sí, pero cuando son tan bebés es una locura, muy bonita, pero una locura. No por el niño, que no se entera de nada, si no por ti.

Mi hijo fue perfectamente todo el viaje, no durmió casi nada, en total una hora si llegó, pero se lo pasó muy bien. Riendo con todo el mundo, jugando con sus juguetitos, paseo arriba y abajo del avión con mamá… Hasta que a las 10 horas de vuelo le entró todo el estrés por no poder dormir, y agobio también.

Sinceramente, creo que todos los que íbamos en el avión, si estuviera aceptado socialmente, nos hubiéramos puesto a llorar igual, como niños de 4 meses.

Él empezó a llorar, yo sabia que era por sueño, pero el resto del avión no. La gente con toda su buena intención se puso a aconsejarme de todo, “son los oídos” decía una, “dale paracetamol” decía otra, “déjame que yo lo calmo” me dijo otra ¬¬, en fin. Eso lo único que hizo fue ponernos más nerviosos a él y a mi. Cuando todo el mundo se fue y nos dejó solos en dos minutos, de reloj, mi hijo estaba durmiendo y en su cunita.

Así que os voy a dar dos consejos, uno, si vais en un avión y hay un niño que llora desconsolado pegado a una madre cansada que intenta consolarle no le digáis nada, pensad que la madre es la que mejor sabe como calmar a su hijo, y diciéndole cosas o “intentando ayudar” lo único que conseguís es que ella se ponga aún más nerviosa y sea más difícil calmar al niño; y dos, si vosotr@s sois los padres que intentaís calmar al niño serenaros, sobre todo, la calma llega con la calma, y si alguien viene a deciros lo que tenéis que hacer o dejar de hacer, serena y educadamente dadle las gracias y decidle que vuelva a su asiento. Si se molesta es su problema, no el vuestro, vosotros ya tenéis suficiente con intentar calmar a vuestro hijo!!!

Cariños a tod@s!!

El sol y los niños

Hola de nuevo!

Después de pasar unas vacaciones en España y en Agosto (calor, calor!) quería hablaros sobre el sol y los niños.

Antes de los 6 meses de edad del bebé todos los pediatras indican que no se debe exponer a los niños al sol, que no se deben utilizar bloqueadores solares ( protectores solares ). Con lo cual lo mejor que puedes hacer es cubrir bien a tu bebé cuando salgas de casa.

La razón para no poder usar los bloqueadores solares con niños tan pequeños no es otra que las pantallas químicas que estos contienen. Estas pantallas químicas pueden generar reacciones alérgicas en los niños a corto o largo plazo, ya que antes de los 6 meses aún tienen la piel muy finita.

Mi bebé es muy blanco, y aun protegiéndolo del sol al máximo, tenía miedo que cualquier rayo de sol le atravesara la piel y pudiera ocasionarle alguna lesión en el futuro (igual me he obsesionado un poco, pero más vale prevenir que curar!! y no cuesta nada). Así que encontré la solución, los bloqueadores solares con pantallas físicas.

Estos bloqueadores son más espesos de lo habitual, la textura es casi similar a la cremita de pañal, pero con ello nos aseguramos una total protección (50+) y evitamos dañar la piel del bebé. La diferencia entre los bloqueadores con pantallas químicas es que las físicas son simplemente eso, físicas, el sol no penetra en la piel por que el espesor de la capa de crema no le deja. Puede que sea un poco más “anti-estético” ya que se nota que el bebé está embadurnado de crema, pero yo prefiero eso a jugarme la salud de mi hijo.

Encontrar este tipo de bloqueadores no es muy muy fácil, pero tampoco es difícil. La clave es buscar para pieles intolerantes. En general, todas  las marcas, cuando fabrican cremas para pieles intolerantes suelen utilizar el mínimo de químicos para reducir alergias, de esta manera es fácil encontrar algunos bloqueadores que no tengan pantallas químicas y tengan sólo físicas.

La marca Avène, por ejemplo, que se encuentra en parafarmacias, tiene sus bloqueadores solares para pieles intolerantes sin filtros químicos http://www.eau-thermale-avene.es/solare/cuidados-solares/solar-pieles-intolerantes

Además de protegerles la piel con cremas es importante recordar cubrirles la cabeza con un gorro o gorra para protegerla del sol.

Yo, dado que mi bebé es muy blanquito (como ya comenté antes), he extremado las precauciones con el sol poniéndole también unas gafas de sol especiales para bebés ( la marca Chicco las tiene ) y ropa con protección solar (en el Decathlon hay a muy buen precio).

Espero con todo esto haber cuidado la piel de mi bebé como se merece!

Cariños a tod@s!

 

Tiempo de descanso

Estos días he dejado un poco abandonado el blog por que crucé el charco con mi pequeñín.

Entre encuentros con familiares, amigos y el jet lag que acusamos los dos, primero él, y ahora yo. No he tenido mucho tiempo para poner esto al día, pero ahora más ambientados me vuelvo a poner manos a la obra!!

En nada nuevas entradas y experiencias!!!

Cariños para tod@s!!!

El cuerpo DESPUÉS del embarazo

Yo, como comenté en el anterior post, no engordé en exceso, pero mis 12 o 15 kg no me los quita nadie. Recuerdo las últimas semanas que tenía una barriga descomunal. 

Durante el embarazo me puse un aceite anti-estrías en la panza y en los pechos, uno de Weleda, que me fue genial, además era el único del que soportaba el olor. Me lo ponía siempre después de la ducha, y la verdad es que no tengo ni una estría. No sé si será el aceite o mi genética, pero el resultado es ese.

En el momento del parto ya perdí como unos 5,5 kg. Entre niño, placenta, líquidos… El resto los llevé conmigo aproximadamente durante cuatro meses (aún me queda alguno que perder, pero ya no se nota nada). Así que es perfectamente normal que después del parto te mires al espejo y te veas “igual”. Tranquila.

A mi había mujeres que me habían dicho, “Yo después del parto me quedé igual que antes” o “Yo cuando salga del hospital volveré a ser un palo”. Puede ser, no voy a ser yo quien les quite la razón a estas madres, pero os digo una cosa, a mi no me pasó. Yo cuando parí y cuando salí del hospital estaba igual que con el embarazo. No como con 9 meses pero sí como con 6 (también es normal que se retengan más líquidos después del parto). Y NO PASA NADA! En ese momento, como estamos en el momento del peuperio y con las hormonas disparadas nos vemos fatal, nos da la impresión que ya está, el primer embarazo y nos hemos desfigurado para siempre. Pues no, tranquilas que NO.

Dicen que si amamantas a tu bebé es mucho más fácil volver a tu estado anterior. Puede ser. No sé si es más fácil por que yo sólo estoy amamantando y no sé como sería si le diera a mi bebé de esas leches de fórmula. Pero amamantando es fácil. Y digo que es fácil por que yo creo que ahora como mucho más que antes (que antes del embarazo y que durante el embarazo), tengo mucha más hambre y aún así estoy adelgazando muchísimo. Además si tienes un bebé glotón como el mío creo que aún adelgazas más rápido!! Te absorbe!!

Así que si después del parto aún estáis gorditas, no pasa nada!  Todo volverá a la normalidad en unos meses y sin hacer prácticamente esfuerzo!! Ahora, tened esto en cuenta para la ropa que os vais a llevar para la salida del hospital, pensad en la misma ropa del embarazo y así os evitáis disgustos innecesarios!!!!

Cariños a tod@s!!

El peso del embarazo

A muchas mamás les preocupa el peso que acumularán en el embarazo. No era mi caso, yo sobre todo me obsesioné (ni tanto) en llevar una dieta equilibrada y hacer “ejercicio” para estar saludable. Aunque he de reconocer que mis antojos de chocolates y hamburguesas me desviaron un poco de mi propósito…

Mi primer médico obstetra me comentó que debía engordar una media de un kilo por mes, aproximadamente, llegando a engordar como máximo unos 12 kilos, eso sería lo óptimo.

Yo me engordé eso, un kilo al mes. El último mes engordé algo más, yo creo que en los últimos 15 días engordé un kilo. La obstetra que me atendía entonces tampoco le dio importancia, lo atribuyó a que el bebé que venía era grande. Jan pesó 3,775 Kg.

Y bueno, ya sabemos que te puedes engordar 12 kg (hasta 18 kg), que es lo normal y es saludable, que si tienes un bebé grande quizás algo más pero… ¿Cómo se reparten esos kilos?

Se distribuyen de esta manera para hacernos una idea (esto es una media, por supuesto que no se tiene que tomar al pie de la letra, cada cuerpo es único) :

Bebé : entre 3 y 4 kg

Placenta : (1/3 del peso del bebé) 1 kg 

Líquido amniótico : 1 a 2 kg

Aumento de los senos : 1 a 2 kg

Aumento del flujo sanguíneo : 1,4 a 2 kg

Reserva de grasa, proteína y nutrientes para el embarazo y la lactancia (muy necesarias, creedme) : 2,5 a 4 kg

Útero : 1 kg

Retención de líquidos : 1,4 a 2 kg 

Cómo podéis ver el peso que se aumenta en el embarazo es clave. Pero también es verdad que hay que preocuparse más por la calidad que por la cantidad. Lo importante es nutrir tu cuerpo con buenos nutrientes para el buen desarrollo del bebé y para más adelante poder resistir la lactancia, las noches sin dormir, el cansancio y que surja esa energía sobrehumana que tienen todas las madres.

Como consejo os digo, no os preocupéis en exceso de esos kilitos de más ( para la lactancia los necesitareis) y disfrutar de vuestra super panza!!!!

Cariños a tod@s!!

 

Embarazo

Pataditas

¡Qué gran momento! Cuándo sientes la primera patadita de tu bebé todo se hace mucho más real.

Yo sentí las primeras patadas de Jan cuándo estaba en la semana 22 aproximadamente, algo totalmente normal.

Aunque a mi me tocó escuchar de alguna que otra embarazada (no primeriza) que en la semana 15 ya sentía a su bebé, que como no podía sentirlo yo… Bueno, fácil respuesta. Primero porque yo era madre primeriza y se supone que el útero es un pelín más grueso en el primer embarazo que en los siguientes, y segundo por que… NUNCA ANTES HABÍA SENTIDO LA PATADA DE UN BEBÉ EN LA BARRIGA!! Obvio que no la iba a saber identificar hasta que fuera muy muy claro!!! En fin, es que me a tocado escuchar cada cosa de algunas…

A mi me dijeron (y también leí) que las primeras pataditas del bebé eran como un cosquilleo, como un pececito en la barriga, como una mariposita… Jan fue mucho más bruto que todo eso. Sus “pataditas” eran patadones desde el principio. Toques secos y contundentes. Había veces que estaba tranquilamente sentada y me sobresaltaba de repente del susto que me llevaba!!

En cualquiera de los casos, tanto si tu bebé es sensible, cariñoso y coordinado y realiza movimientos cual pececillo o si es un poco más bruto y sus movimientos son secos y directos cual karateka, las primeras patadas son momentos muy muy bonitos. Aquello que te habían dicho de que estabas embarazada y llevabas una personita en tu interior, que tu intuías por las nauseas y porque la barriguita ya empezaba a crecer, ahora se hacía mucho más real.

Los movimientos del bebé en el tercer trimestre son los que a mi más me gustaron. Si tomaba algo con azúcar en el almuerzo no paraba de moverse en toda la tarde, complicando mi concentración en el trabajo. Tenía hipo muy frecuentemente (el bebé, no yo) y era divertido ver como se movía mi tripa a un ritmo constante. También se asustaba si había un golpe fuerte, por ejemplo si el aire cerraba una puerta de golpe, y se movía entero. Muy entretenido.

Y lo mejor de todo ha sido después, una vez que ya estuvo aquí conmigo y las primeras semanas podía reconocer los movimientos que hacía de los que yo sentía en la panza.

Intentad retener los movimientos que hace el bebé en la barriga, imaginadlos, que luego, en unos meses los podréis ver en vivo y en directo!! Qué emocionante!!

Cariños para tod@s!!!