Un niño

(Y ahora sí, vuelvo a ordenarme en el tiempo)

¿Os ha pasado alguna vez que estáis 100% seguros de algo aunque nadie os lo confirme?¿Tener la sensación de que no te vas a equivocar?

A mi NUNCA me había pasado nada similar. De hecho soy una persona super indecisa, me cuesta decidirme por todo y siempre me quedo con la sensación de que me he equivocado, que tendría que haber hecho lo contrario. Pero ha habido una vez que he estado 100% segura de que no me equivocaba y fue con el sexo de mi bebé.

De hecho yo siempre pensé que si me quedaba embarazada alguna vez, no querría saber el sexo del bebé hasta su nacimiento, como una sorpresa más de ese momento. Pero esta vez lo supe. A los dos meses y medio de embarazo aproximadamente supe que era un varón.

Es difícil de explicar por que era más bien una sensación. Tampoco me agarraba firmemente a la idea de tener razón no fuera a ser que me equivocara y luego me decepcionara sin ningún motivo. La decepción hubiera sido básicamente al darme cuenta que tenía la intuición de un botijo. Pero no fue así, acerté plenamente.

Me sorprendió tanto ese desarrollo de la intuición con el embarazo… ¿A alguna le ha pasado? Y lo más increíble de todo es que sigo con esa “intuición hiperdesarrollada” después de tener a mi bebé. Serán cosas de madres =)

Cariños a tod@s!!!

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Primer baño

Hoy aparco un poco el orden cronológico que espero poder darle a este Blog para comentaros la experiencia que viví ayer. Me fascinó.

Ayer la hora del baño fue especial. En lugar de bañar a Jan solito en su bañerita, me bañé yo con él en la bañera grande. Era algo que hacía tiempo tenía ganas de hacer pero no me atrevía porque mi bebé era aun muy pequeñito, pero ayer con cuatro meses creí que era una buena oportunidad. Y la verdad es que fue mágico.

No os podría decir quien disfrutó más, si él o yo. Él se lo pasó en grande por que pudo chapotear todo lo que quiso y más, cosa que en la bañerita le es más complicado ya que cada vez tiene menos espacio. Y yo disfruté de ese momento íntimo entre los dos como la que más. Para mi fue como volver a encontrarnos en la bañera, como cuando estaba embarazada y me daba esos largos baños relajantes mientras le cantaba y me acariciaba la panza. Ayer fue igual, pero él me miraba y estaba a gusto. Tomaba tetita mientras se relajaba en el agua… Fue un momento muy muy especial, de esos que eclipsan las noches sin dormir y el cansancio. Por momentos así vale la pena todo.

A nosotros nos privaron del momento de conexión madre-hijo que significa el parto natural, con lo que el instante de ayer creo que para nosotros fue lo más parecido a eso, conexión absoluta entre los dos.

Feliz.

Cariños a tod@s!!!

Conectar con el milagro de la vida

Mi embarazo fue genial, de esos envidiables. Al principio, el mes después de enterarme que estaba embarazada, tuve un poco de nauseas y TODA la comida me daba asco (incluso la comida chatarra!!), pero ya está, ni vómitos ni más malestares.

Creo firmemente que hay que asumir la maternidad como algo natural, no como una enfermedad.  La sociedad en la que vivimos nos arrastra a aislarnos de lo natural y caer en el abismo de lo artificial. Recuerdo que en una de mis primeras consultas ginecológicas le comenté a mi primer médico (pasé por varios hasta que hallé la que me gustó) el tema de mis nauseas, él en seguida me recetó unas pastillas para evitar los vómitos (unas pastillas que por cierto no estaba probado aún que no tuvieran ningún efecto sobre el feto). He de reconocer que al llevar sin comer en condiciones unos días, y no aguantar más la sensación de asco por todo lo que oliera “levemente” a comida, me las compré rápidamente. Pero nunca me tomé ninguna. También recuerdo a varias compañeras de las clases de gimnasia prenatal a las que acudía que tenían cuatro meses de embarazo y prácticamente no se podían mover. Cada ejercicio les costaba un disgusto y acababan por pasarse toda la clase hablando y sin hacer nada. Creo que hay que tener clara una cosa, somos mujeres, y como tales estamos preparadas para llevar un embarazo adelante, parir, amamantar y criar a nuestros hijos, de no ser así haría siglos que la raza humana se habría extinguido, eso es así. Con lo cual hacer del embarazo una montaña y ponernos limitaciones innecesarias sólo sirve para hacernos daño psicológicamente y empeorar las cosas, aislarnos de lo natural (obviamente los primeros tres meses son delicados y hay que ir con cuidado en nuestros movimientos y claro está también que si el médico pone topes hay que hacer caso). Probablemente un embarazo sea el proceso natural más bonito que realice nuestro cuerpo en toda la vida y hay que disfrutarlo.

En un libro de Maternidad Consciente leí que tener un buen o mal embarazo, en muchos casos, (no en todos por supuesto, hay veces que obviamente hay un tema más complicado) es un tema más psicológico que otra cosa. En ese libro se animaba a las embarazadas a hacer una mirada a su interior y conectar con su cuerpo, con el bebé, con el universo, con el milagro de la vida. A mí me llevó unos días conectar con mi yo más íntimo, aun estaba impactada por la noticia del embarazo. Tardé en asimilar que una vida nacía en mi interior. Pensar que llevaba parte de mi pareja dentro, y juntos, con amor, habíamos creado una nueva vida, todo un arte. Me di cuenta que ya no volvería a ser yo, sino que pasábamos a ser nosotros. Cuando comprendí todas esas cosas y las acepté no volví a tener ninguna molestia más. En mi caso creo firmemente que fue un tema de sincronización con mi nuevo estado. Disfruté del embarazo como la que más, desde el principio hasta el fin. Sólo tuve limitaciones los últimos dos meses porque el barrigón que tenía me obligó a bajar el ritmo, también fueron los meses de intenso calor veraniego, lo cual no lo hizo lo más agradable posible, para que engañarnos.

Invito a todas las mamás que estén en esos primeros momentos a hacer estos ejercicios de conexión natural. A conectar con la naturaleza y con el universo. Por que el embarazo es un proceso primitivo, natural, que conecta con nuestros antepasados y con los que aún están por venir. Como mujeres tenemos la oportunidad única de poder descubrir todas esas sensaciones, de conectar con la tierra y sentirnos parte de algo único y maravilloso como es generar vida.

Para mí vivir mi embarazo desde este lado más místico fue lo mejor que pude haber hecho nunca. Feliz.

Cariños a tod@s!!!

 

Hace un año…

Y fue un sábado 21 de julio de 2012.

Llevaba unas semanas encontrándome rara, como si me hubiera resfriado. Tenía la piel sensible… También tenía los pechos hinchados, pero nada diferente a la bajada de la menstruación. Pero no bajaba y yo no me preocupaba en exceso.

(Otro día, si me animo, contaré por que no me sorprendía que no me hubiera bajado ya la menstruación, hacía 41 días de mi última regla)

A ver, no me preocupaba, pero en parte sabía que había UNA posibilidad de que estuviera embarazada así que me compré una prueba de embarazo en la farmacia y la guardé en un cajón.

Ese sábado mi pareja y yo estábamos haciendo limpieza general en el departamento, como cada fin de semana. Yo limpiaba el baño cuándo vi la prueba en el cajón, y sin decir nada me la hice y seguí con las tareas, creo que pensé que era imposible que diera positivo. Al cabo de unos momentos volví a mirar y…. POSITIVO!!! Cómo????? NO PUEDE SER!!! Me temblaron las piernas.

Creo que me estuvieron temblando las piernas aproximadamente un mes (a mi pareja creo que aún le tiemblan, jejejeje).

Siempre había pensado en cómo decir a tu pareja que estas embarazada. Había leído por internet formas graciosas, curiosas y originales, y me dije a mi misma que el día que estuviera embarazada lo diría de una de esas formas… Pero…Al final fue un…

YO: -Pepito… (mi pareja no se llama Pepito…pero lo mantendré en el anonimato, de momento), Pepito…, PEPITO!!!!

Pepito: -Si?

YO: -ESTOY EMBARAZADA!!!

Pepito: -Ole!

Todo muy auténtico como podéis comprobar. No es una manera muy elaborada, desde luego, pero os puedo asegurar que nos salió de dentro a ambos dos

Por aquel entonces no podía imaginar todo el cúmulo de sentimientos que se iban a desencadenar en este embarazo. Podíamos intuir que se venía algo grande, pero por mucho que imaginamos, nunca tanto. Y es que cuando es tu primer embarazo y empieza todo entras en un mundo paralelo del que yo creo que ya no sales en la vida.

Tu persona empieza a crear unos lazos con alguien, que no conoce, pero que sabes, intuyes, que amarás por encima de todo. Y eso… ESO ES MUY FUERTE!

Empezamos!!!

Hace un año empecé está aventura de ser mamá.

Y que mejor fecha que ésta para empezar este Blog. Mientras estuve embarazada y después con los primeros meses de crianza he necesitado en muchas ocasiones hablar con otras mamás que estén en mi misma situación.  Los sentimientos en el embarazo, parto y postparto son tan grandes y desconocidos que es difícil empatizar si no has pasado por esto. A veces no encontraba a nadie con quien hablar y tampoco sabia como expresar todo lo que cambiaba en mi, supongo que a todos nos pasa en ocasiones. En la mayoría de los casos acababa buscando en internet blogs o artículos dónde explicaran sentimientos y sensaciones en el embarazo o postparto, para sentirme más acompañada, para ver que no era la única que estaba pasando por eso (que no estaba loca vaya). Encontré algunas páginas que no me ayudaron en nada, y otras que fueron mi salvación. Ahí es donde empecé a pensar en la posibilidad de escribir todas mis emociones, todos mis sentimientos, para poder compartirlos con otras madres y ayudarlas y acompañarlas, como me ayudaron a mi, en este nuevo camino.

Espero que disfrutéis al leer las entradas tanto como yo al escribirlas, y si además os puede ayudar en algo…NO PUEDO PEDIR MÁS!!!

Cariños a tod@s!!!!